El Convento de San Francisco
La fundación del convento de San Francisco, autorizada apostólicamente el 12 de agosto de 1491, fue auspiciada por don Fadrique Enríquez, IV Almirante de Castilla, y su mujer doña Ana de Cabrera, V condesa de Módica y IV de Osona.
El convento ocupa un amplio solar extramuros, desde la desaparecida puerta de Posada y su lienzo septentrional de muralla hasta la orilla del río Sequillo.
Rioseco contaba ya con una casa franciscana, la de Nuestra Señora de la Esperanza de Valdescopezo, dotada también por los Enríquez. Puesto que Valdescopezo caía demasiado lejos de la villa, el papa Inocencio VIII autorizó una nueva fundación en 1491.
La Iglesia
La gran nave de la iglesia es de cuatro tramos con bóvedas de crucería. El retablo mayor, del siglo XVIII, se atribuye a Francisco de Sierra y Esteban López, dedicado a Nuestra Señora de la Esperanza.
La Documentación Histórica
García Chico repasó el Libro de Memorias del convento (1713–1824), manuscrito redactado por Fray Ignacio Barreiro, que describía la disposición del edificio eclesial y sus anejos.